Uso de la energía nuclear en Chile

atomo-centro-estudios-nucleares-lo-aguirreCentro de estudios nucleares Lo AguirreChile no ha estado ajeno a los avances mundiales en energía nuclear, ámbito que ha sido motivo de estudios científicos y de diversas aplicaciones pacíficas. Sin embargo, la generación de electricidad está en proyectos que aún no se han concretado.

Los inicios de la energía nuclear en Chile

Las primeras aplicaciones de la energía nuclear para fines pacíficos en el mundo datan de la década de 1950. El interés generalizado que despertaron tanto los estudios científicos como las posibilidades de uso de esta nueva fuente energética, llevaron a la Universidad de Chile a crear el primer centro de Física Nuclear para su investigación.

En la década de 1960 se formó la Comisión Nacional de Energía Nuclear, que luego se continuó como organismo gubernamental en la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN). Este organismo es el encargado de los estudios nucleares y sus aplicaciones pacíficas, además de ocuparse de la formación de profesionales en esta área. Cuenta desde los años ´70 con dos reactores nucleares experimentales: el reactor RECH 1, del Centro de Estudios Nucleares La Reina, y el RECH 2, con mayor potencia, del Centro de Estudios Nucleares Lo Aguirre. Su operación se ha centrado en áreas de salud, minería y agricultura.

Chile, en estas etapas iniciales, también tuvo participación en organismos y tratados internacionales que se ocuparon del uso pacífico de la energía nuclear y de la protección del medioambiente. Cabe destacar la Comisión Interamericana de Energía Nuclear y la firma del Tratado Antártico en 1959, que incluye expresamente la prohibición de explosiones nucleares y la eliminación de residuos radiactivos en ese territorio. Asimismo, Chile firmó el tratado que prohibía parcialmente los ensayos nucleares en la atmósfera y se integró al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), en el cual fue elegido en 1963 como representante de América Latina.

Usos actuales y factibilidad de generar energía eléctrica

La CCHEN ha desarrollado muchas de las aplicaciones que se emplean en diversos países del mundo, entre las cuales destacan las relacionadas con la medicina, como la producción de isótopos radiactivos que sirven para detectar y tratar cánceres, y al mismo tiempo prepara al personal que debe manipular estos elementos. También es importante lo que ha avanzado en la aplicación de radiación en aspectos relacionados con la agricultura, como la conservación de alimentos y reducción de efectos de plagas.

No obstante, en Chile aún no se ha empleado la energía nuclear en avances que ya en otros países han dado grandes beneficios, como la desalinización de agua, la generación de calor para el uso industrial o en electricidad.

A fines de los años ’70 se realizaron los primeros estudios para implementar la producción de electricidad con esta fuente energética, pero se llegó a la conclusión de que la perspectiva económica de la energía nuclear no lograba los beneficios de las otras fuentes alternativas. Más tarde, en 2007, con una perspectiva más actualizada, se realizaron nuevas evaluaciones que concluyeron en la factibilidad de la nucleoelectricidad, lo cual es viable en un plazo de 10 a 15 años. Esto incluye la preparación del personal profesional y técnico, medidas de seguridad tanto en el diseño y construcción, como en la operación de una central nuclear, además de resolver el problema de los desechos.

Otro aspecto interesante es la factibilidad de producir uranio en el país. Al constatarse que en los procesos de recuperación del cobre era posible obtener molibdeno y uranio, CODELCO firmó en 2008 un convenio con la CCHEN con este objetivo. A raíz de los buenos resultados logrados en una primera etapa, se acordó desarrollar una planta piloto en el yacimiento Radomiro Tomic, que abre una buena perspectiva a futuro. El objetivo es investigar si es posible obtener uranio en cantidades comerciales.

  • Recién iniciadas las primeras aplicaciones pacíficas de la energía atómica en el mundo, el primero en alertar al país sobre la importancia de las nuevas técnicas fue el médico y político Eduardo Cruz-Coke. En 1955 presentó al Senado un proyecto de ley que se refería a las nuevas fuentes energéticas que se podrían utilizar a futuro; a raíz de su iniciativa se propuso una organización que regulara el uso de la energía nuclear, lo que dio origen posteriormente a la Comisión Nacional de Energía Nuclear, de la cual fue su primer presidente.

  • Temas Relacionados