Otras clasificaciones de energía

Criterios tales como origen y uso permiten clasificar la energía desde diversos puntos de vista.

Energía espacial y terrestre

La primera de ellas llega del espacio, especialmente del Sol y de la Luna. La radiación del Sol es la energía más importante que recibe el planeta. La Luna entrega energía como efecto de su gravitación, que se manifiesta en las mareas. Las fuentes de energía terrestre son aquellas que provienen de la formación de la Tierra y son solamente dos: la nuclear y la geotérmica.

El Sol es la principal fuente de energía espacial y hace posible la existencia de la vida terrestre. Su energía causa la formación de la biomasa, los combustibles fósiles, los vientos y la evaporación del agua de los mares que redunda en la disponibilidad de agua en los ríos; es aprovechable mediante paneles fotovoltaicos y termosolares.

Energía primaria y secundaria

La naturaleza ofrece muchos recursos energéticos, como el carbón, el petróleo crudo (sin refinar), la leña, la energía eólica, la nuclear, la hidráulica, la solar y la del mar. Ellos no han experimentado transformaciones y se conocen como fuentes de energía primaria.

La energía secundaria se obtiene en centros de transformación donde se procesa una primaria; ejemplos son la electricidad obtenida en centrales y los derivados del petróleo crudo obtenidos en refinerías, tales como gasolina, petróleo diésel y keroseno.

Fuentes de energías renovables y no renovables

Es frecuente dividir las fuentes de energía en renovables y no renovables. Las renovables son aquellas cuya utilización es menor que su reposición, como la solar, hidráulica, eólica, de las mareas, geotérmica, y biomasa.

En el caso de las energías no renovables, se va agotando el recurso desde el cual se extrae la energía a medida que se utiliza; en este grupo están los combustibles fósiles y la energía nuclear. Por ejemplo, algunas plantas y microrganismos alimentados por el Sol dieron origen al carbón, petróleo y gas natural a través de procesos geológicos que han durado millones de años; esta energía, en forma de energía química, está almacenada en los combustibles fósiles. Esos procesos no se han detenido, siguen activos, pero la tasa a la cual se queman dichos combustibles fósiles es mayor que la generación de nuevas reservas; en consecuencia, éstas se irán agotando hasta que finalmente desaparecerán.

La Agencia Internacional de Energía define como energía renovable aquella cuya fuente primaria se renueva en una escala de tiempo comparable a la vida humana (horas, semanas años).