Nikola Tesla

Conocido como “el hombre que iluminó el mundo”, este ingeniero e inventor fue un fiel representante del espíritu decimonónico que postulaba una fe inquebrantable en el progreso. A él le debemos el descubrimiento de la corriente alterna, el desarrollo de los modernos sistemas de potencia eléctrica por corriente alterna y de distribución de potencia polifásica que constituyeron parte esencial de la llamada “Segunda Revolución Industrial”. Radares, electrodomésticos, televisión, mando a distancia son consecuencia directa de los principios que orientaron el trabajo de este gran genio llamado Nikola Tesla.


Tesla nació en 1856 en un pequeño pueblo croata, Smiljan, que formaba parte del Imperio Austrohúngaro. Su familia era de origen serbio, su padre era clérigo ortodoxo y su madre, una analfabeta de espíritu ingenioso. Realizó estudios de ingeniería mecánica y eléctrica en Austria, y de Física en Checoslovaquia, y tempranamente empezó a trabajar en compañías eléctricas y de telecomunicaciones europeas. En 1882 se fue a Francia para trabajar en la “Continental Edison Company”, y después de dos años, sus aportes en la investigación sobre la corriente alterna y la creación de un primer motor le valieron el traslado a Nueva York con una carta de recomendación de su jefe al propio Thomas Edison que decía: “Querido Edison: conozco a dos grandes hombres. Usted es uno de ellos, el otro es este joven”.

Pero su relación con Edison fue difícil: se enfrentaron en la llamada “guerra de las corrientes”, pues Edison había desarrollado la corriente continua, y Tesla era un firme convencido de las ventajas de la corriente alterna (CA). Tras su ruptura se asoció con George Westinghouse, con quien realizó dos grandes proyectos: la Exposición Nacional de Chicago (1893), iluminada con 100.000 bombillas eléctricas, y tres años más tarde, Buffalo fue la primera ciudad iluminada gracias a inauguración de la central hidroeléctrica de las Cataratas del Niágara, ambas impulsadas por la corriente de Tesla. Estos esfuerzos llevaron a la bancarrota a la empresa de Westinghouse, y Tesla se asoció con J. P. Morgan para construir uno de sus grandes sueños, la Torre Wardenclyffe. Consistía en una torre de alta tensión con una antena de 30 m que permitiría la telefonía comercial transatlántica, las retransmisiones radiofónicas, demostrando que era posible transmitir energía de forma inalámbrica y gratuita. Su sueño quedó trunco por falta de fondos y la torre fue demolida en 1917.

Tesla pasó gran parte de su vida en los laboratorios, construyendo e ideando nuevos dispositivos. Patentó más de 300 inventos que, junto a sus trabajos teóricos, crearon las condiciones para la electrificación del mundo, lo que hizo posible la producción masiva y el desarrollo industrial del siglo XX.

Con los descubrimientos en el campo de corrientes de alta frecuencia y la transmisión inalámbrica de ondas electromagnéticas sentaron las bases para el desarrollo de las técnicas de la radio y el radar. Él mismo planteaba que “¡…antes de que desaparezcan muchas generaciones, nuestras máquinas van a ser movidas por la fuerza desde cualquier lugar del universo! En todo universo existe energía”.

Esta mente brillante y visionaria terminó sus días de octogenario en un hotel de Nueva York solo y olvidado (1943), pero en la actualidad se está revisando su trabajo y su pensamiento, lo que ha permitido redescubrir y valorar su aporte el mudo contemporáneo.

  • La fuerza del agua

    “Es una conclusión inevitable de que la fuerza del agua es nuestro recurso más valioso. La humanidad debe construir sus esperanzas para el futuro sobre ella. Con su pleno desarrollo y un sistema ideal de transmisión de energía a cualquier distancia, el hombre podrá resolver todos los problemas de su existencia material. La distancia, obstáculo principal al desarrollo humano, será completamente eliminada en el pensamiento, la palabra y la actuación. La humanidad se unirá, las guerras se impedirán, gobernará la paz.” Nikola Tesla

  • La radio: entre Tesla y Marconi

    En 1901 Guglielmo Marconi se adjudicó la invención de la radio, pero Nikola Tesla había patentado el radiotransmisor unos años antes. Con eso se inició una larga disputa que finalizó en 1943, después de la muerte de Tesla, cuando la Corte Suprema de Estados Unidos falló a favor de Tesla y anuló la patente de Marconi.

  • BibliografíaVer Referencias Bibliográficas, apartado “Científicos relevantes”.
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