Geotermia a nivel mundial

geotermia-en-el-mundoFuente: Fundación imagen de Chile.Aunque las manifestaciones del calor interno de la Tierra se conocieron desde tiempos inmemoriales, recién en 1827 se inició su uso comercial. En la actualidad, varios países del mundo utilizan la geotermia como energía calórica y para producir electricidad.

Presencia de géiseres en el mundo

El conjunto de condiciones que requieren los géiseres, tales como altas temperaturas en áreas interiores de la Tierra, agua subterránea que los alimente y fisuras por donde pueda aflorar el vapor de agua, hace que escasos lugares en el mundo cuenten con este fenómeno.

El Parque Nacional Yellowstone, que se extiende en las montañas Rocallosas, Estados Unidos, es una zona de influencia de los bordes de las placas tectónicas del Pacífico y Norteamericana, donde quedan vestigios de una fuerte actividad volcánica del pasado. En su extensión de cerca de 9.000 km2 se encuentran más de la mitad de los géiseres del mundo, entre los cuales, el más conocido es el Old Faithful (Viejo fiel), que se caracteriza por entrar en actividad regularmente con flujos que pueden alcanzar hasta 75 metros de altura.

Otra zona de géiseres está en Islandia, localizada en la divergencia de dos placas tectónicas (Euroasiática y Norteamericana), los que se concentran en el área denominada Haukadalur, donde se encuentra el llamado Geysir, cuyo nombre dio origen al término géiser.

La península de Kamtchatka, al extremo oriental de Rusia, zona de convergencia de las placas del Pacífico y Euroasiática, también se destaca por sus géiseres, además de numerosos manantiales de agua caliente y fumarolas. Al igual que Yellowstone, es un área protegida que se ha transformado en un gran atractivo turístico.

Otros lugares del mundo con presencia de géiseres son Nueva Zelanda, Chile, Perú, Bolivia, México, Japón, Kenia, Islas Azores, Dominica y California, Estados Unidos.

Los usos de la geotermia

Las manifestaciones del calor interno de la Tierra, tales como afloramientos de agua caliente y volcanes, se conocieron desde siempre. Hay indicios de que ya en los imperios chino y romano se utilizó la geotermia, especialmente en baños y termas. Famosas son las grandes construcciones que aún subsisten en Roma de los baños públicos o termas del emperador Caracalla.

Sin embargo, recién en el siglo XVII se iniciaron los estudios científicos de este fenómeno, al notarse que en las excavaciones mineras aumentaba el calor hacia las profundidades (gradiente térmico).

En el siglo XIX se utilizó la geotermia por primera vez con fines comerciales; las primeras instalaciones se realizaron en Lardarello, en la región de Toscana, Italia, donde se aplicó en la extracción de ácido bórico. Posteriormente, el conde Piero Ginori-Conti impulsó en el lugar la construcción del primer generador eléctrico que usó vapor geotérmico, que entró en funcionamiento en 1911.

La geotermia es aprovechable en múltiples aplicaciones, como sistemas de calefacción, invernaderos para vegetales, acuicultura de peces y crustáceos, secado de frutas y madera. Su utilización en la generación de energía eléctrica fue más tardía, ya que requería el perfeccionamiento de máquinas térmicas apropiadas. Actualmente, varios países aprovechan esta energía tanto para producir electricidad como para formar centros industriales, turísticos o balnearios en los alrededores de las plantas generadoras, los que utilizan el calor de los fluidos después de pasar por las turbinas. Islandia abastece casi el 100% de su sistema de calefacción de esta forma y se cuenta entre los grandes productores de energía geotérmica en el mundo, junto a Estados Unidos, Filipinas, México, Italia, Nueva Zelanda, Indonesia y Japón. Los cuatro primeros sobresalen además por el aprovechamiento de esta energía en generación de electricidad.

La geotermia se considera un recurso renovable, ya que los géiseres pueden funcionar durante periodos muy largos. Sin embargo, su comportamiento en muchos casos está sujeto a cambios ya sea por causas naturales o por la intervención humana, lo cual altera su capacidad como fuente energética.

Con respecto a causas naturales, se ha comprobado que en eventos sísmicos algunos géiseres han modificado el intervalo de los afloramientos de vapor de agua o de sus volúmenes; también puede suceder que se produzcan alteraciones en el abastecimiento del agua subterránea que los sustenta. Hay casos en que la intervención humana ha sido negativa por la destrucción de los géiseres o su agotamiento, debido al mal manejo de las instalaciones para utilizar su energía.